Editorial

La quinta Bella Carnicera, en esta ocasión, hace las veces de antesala de las Quintas Jornadas de la NEL. El motivo de nuestras Jornadas celebra al Seminario 17 de Jacques Lacan –El Reverso del Pscoanálisis–, ofrecido un año después de los acontecimientos de mayo del ’68. Este fue el seminario en que J. Lacan estableció los cuatro discursos que dan cuenta del lazo social, cuatro matemas lacanianos que muestran la estructura del conjunto de las relaciones posibles entre el sujeto y el Otro, según como la época contemporánea permite establecer. Este es también el seminario que permitirá demostrar de qué diversas maneras la realidad psíquica instituye la realidad social y a la inversa, al punto que puede decirse, simplemente, como lo hace Jacques-Alain Miller, que la realidad psíquica es la realidad social, frase con la que ya presentáramos a La Bella Carnicera en una editorial anterior.

“Inconsciente citadino”, justamente, es el nombre de una de las secciones habituales de nuestro periódico. En ella se refieren las manifestaciones del inconsciente que podemos encontrar en una ciudad, ese mismo que atraviesa a los ciudadanos que la habitan como si del discurso del Otro se tratara.

Plus de goce, nombra J. Lacan en este seminario (a propósito de la noción marxista de plusvalía), al objeto del goce que se pierde, al objeto del goce que no hay, al objeto del goce que se quisiera recuperar y del que la pulsión exige siempre más. Es por esta causa que La Bella Carnicera tiene una sección llamada “El sujeto plusmoderno”, neologismo de cuño limeño con el que designamos al espacio dedicado a pensar críticamente sobre nuestra época, la posmoderna, dicen, que apuesta por el plus con que el mercado seduce al sujeto prometiéndole la fiesta interminable, cuyo reverso es el estrago interminable.

Y como nuestra acción consiste en identificar a los significantes que gobiernan las opiniones que configuran “la actualidad”, especialmente los de aquellas que se adhieren a la patología de la normalidad, no podíamos dejar de tener una sección que explicitara de qué manera el psicoanálisis es el revés del discurso del amo, por qué razones y con qué argumentos nos ubicamos a prudente distancia de las versiones pseudo científicas sobre el psiquismo así como de las versiones oficiales de todo tipo. Esto sucede en la sección que llamamos “La Resistencia”. Allí, sobre todo, combatimos en defensa del sujeto deseante.

La letra es la marca de la escritura, rastro, resto, surco del goce que la palabra deja caer sobre el cuerpo de un texto mayor. “Jirón La Letra” es nuestra sección destinada a las publicaciones, desgarradas a veces por la filuda pluma de alguno de nuestros carniceros.

Para las artes, cualquiera de las siete, nos inspira “La musa en el bodegón”. Pero como no hay musa sin relación con la ausencia de relación, del amor y la sexualidad –eso de lo que Sócrates sí sabía–, hablamos en “El Banquete”.

Las entrevistas se vuelcan en “Diván de cuero” y los mensajes que recibimos se responden en “La carta robada”, en la que cualquier lector podría encontrar su propio mensaje en forma invertida.

Hay el psicoanálisis aplicado a la terapéutica, el que cavila en torno a la obtención de efectos terapéuticos sin traicionar los principios éticos, y hay el psicoanálisis puro, el que prosigue hasta alcanzar el síntoma singular con el que un sujeto suple su exilio radical del Otro. Para hablar de estos y otros temas propios del psicoanálisis puro, y transmitir a nuestros lectores algunos de los términos de los que nos valemos para orientarnos en la clínica, hemos instalado a la batería psicoanalítica en la sección Puro psicoanálisis.

Así más o menos se viste La Bella Carnicera en cada una de sus apariciones, uniforme nunca –no siempre trae todas las secciones y a veces viene con más de una cosa que de otra: depende del clima. Y como decíamos al principio, en esta oportunidad la primavera del psicoanálisis se hace sentir a través de las Jornadas de la Nueva Escuela Lacaniana, cuyo objetivo principal es la defensa de la clínica del sujeto.

Como Lacan y con él –no después de él, como advierte Jacques Alain Miller*– se trata “del psicoanálisis en el presente, de hacer deseable el psicoanálisis, activo hoy y ahora igual que la primera vez. Siempre es la primera vez para quien entra en análisis. Y debe ser siempre la primera vez para el analista que lo recibe.” Ello no será sin tener en cuenta “las creencias, las supersticiones y también el gusto de los hombres de hoy, especialmente los jóvenes, o los menos envejecidos”. La vía del psicoanálisis, –termina diciendo– conduce a “devenir más real, devenir ‘sí-mismo’ más real. Saber guiarse sobre el puro real.” Es lo que tendremos ocasión de constatar este octubre próximo.

Un efecto singular de este discurso es La Bella Carnicera. Psicoanálisis periódico, el periódico psicoanalítico de la orientación lacaniana en el Perú.

Q. E. D.

Marita Hamann

La directora de LBC


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º J.-A. Miller: “Lacan enseña”. En: Consecuencias. Revista digital de psicoanálisis, arte y pensamiento; No.1, Abril 2008. http://www.revconsecuencias.com.ar/ediciones/001/default.asp